martes, 23 de octubre de 2007

Peligro! Posibles pérdidas de territorio!


Los recursos naturales se están agotando. Esta es una realidad ineludible y que el mundo ya está sufriendo. Las naciones mas previsoras y con mayor presupuesto se encuentran evaluando alternativas estrategícas para los próximos 50 años.

La Unión Soviética lanzó la primer piedra, declarando la soberanía sobre una porción de la plataforma submarina del Ártico. Los Estados Unidos y otras naciones europeas reaccionaron e iniciaron sus propias demandas de titularidad sobre reservas naturales de manera oficial. De forma extraoficial, empresarios extranjeros han iniciado desde la década del 70 la compra compulsiva de tierras en nuestro sur, extrañamente próximas a reservas de agua dulce y reservas forestales (Tompkins y Benetton a modo de ejemplo).

Recientemente esta "movida" de querer ejercer derechos sobre tierras inóspitas llegó a nuestra Antártida y nuestro Atlántico Sur. En el primer caso, violando el Tratado Antártico del año 1959, suscripto por una docena de países para congelar aspiraciones territoriales y asignarle fines pacíficos. En el segundo caso quiere ampliar su dominio alrededor de las islas (fijados unilateralmente por los británicos mismos después de la guerra) en un radio de 350 millas, lo que generaría superposición con la plataforma continental argentina.

Por otro lado (y como no podía ser de otra manera), los chilenos ya han manifestado que realizarán su propia presentación ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental que establece la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar aludiendo que Chile es el país que mas derechos posee sobre la Antártida (sic).

Este es el primer paso. Una simple declaración de soberanía. En unos años, no será extraño que dichas declaraciones sean respaldadas por accónes bélicas y cuando se llegue a ese punto, nuestro país será un claro afectado.

Nuetro territorio está en peligro: desde las tierras de la Patagonia hasta los mares del Sur. Políticas firmes deben ser emitidas para frenar la venta indiscriminada de tierras a extranjeros y una utilización indebida de las mismas. Por otro lado, se debe frenar la intentona expansionista anglo-chilena sobre la Antártida, primero haciendo valer el Tratado Antártico y segundo, impulsando una prórroga de su plazo a otros 50 años. Nuestro país no se encuentra en una posición estratégica conveniente para defender dicho territorio actualmente. Quizá dentro de 50 años, las cosas cambien. Por último, los mares del sur deben ser defendidos con la diplomacia. Mientras que siga en pie el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas en el Comité de Desconolozación de la ONU, habrá esperanzas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

terrible pero cierto... es impresionante como avanza el agua derretida de los polos, cada vez hay inundaciones mas catastroficas y la gente no se percata de eso... y nuestro gobierno como si nada.. sigue permitiendo esas compras territoriales gigantezcas en el sur...