
La derecha chilena ha invadido la web hace algunos años y bajo pseudo organizaciones disparan mensajes urticantes a los denominados "entreguistas" y a la ciudadanía argentina. Se han bautizado entreguistas a aquellos ciudadanos chilenos, tanto personas comunes, como políticos, periodistas y demás habitantes con o sin poder político que han optado por la integración latinoamericana hasta el punto de perjudicar los intereses de Chile.
Patricio Alwin, Eduardo Frei, José Miguel Insulza y hasta la actual presidenta Michelle Bachelet y otros tantos son apodados "entreguistas" por favorecer intereses de otros países vecinos, perjudicando la soberanía chilena. Resulta llamativo leer como todos los tratados firmados y que han involucrado acuerdos limítrofes con Argentina son rechazados rotundamente y sus firmantes chilenos tratados como traidores a la Patria o "débiles mentales". Incluso el Tratado Antártico del año 1959, suscripto por una docena de países (incluido Chile y la Argentina) para congelar aspiraciones territoriales y asignarle fines pacíficos ha sido duramente cuestionado.
La Patagonia Oriental, La Puna de Atacama, el Canal de Beagle y las isla australes, Lago del Desierto (Laguna del Desierto según nomenclatura chilena) , los campos Hielos del Sur son para estas personas pérdidas del patrimonio de Chile y que según ellos han sido vendidos por los entreguistas a la República Argentina a cambio de propiedades o "coimas" o bien para congraciarse con los vecinos. Incluso se ha sugerido en forma muy riesgosa y osada la anulación de algunos de los mencionados acuerdos o bien la recuperación a través de las armas. No se salva ni el propio Pinochet de las críticas contra los acuerdos con la República Argentina, por haber firmado el Tratado de Paz y Amistad de 1984, considerando que el mismo no sólo no era necesario y contrario a los intereses chilenos, sino que esa era la oportunidad de recuperar territorios "apropiados" ya que nuestro país se encontraba disminuida militarmente luego de la Guerra de las Malvinas.
Patricio Alwin, Eduardo Frei, José Miguel Insulza y hasta la actual presidenta Michelle Bachelet y otros tantos son apodados "entreguistas" por favorecer intereses de otros países vecinos, perjudicando la soberanía chilena. Resulta llamativo leer como todos los tratados firmados y que han involucrado acuerdos limítrofes con Argentina son rechazados rotundamente y sus firmantes chilenos tratados como traidores a la Patria o "débiles mentales". Incluso el Tratado Antártico del año 1959, suscripto por una docena de países (incluido Chile y la Argentina) para congelar aspiraciones territoriales y asignarle fines pacíficos ha sido duramente cuestionado.
La Patagonia Oriental, La Puna de Atacama, el Canal de Beagle y las isla australes, Lago del Desierto (Laguna del Desierto según nomenclatura chilena) , los campos Hielos del Sur son para estas personas pérdidas del patrimonio de Chile y que según ellos han sido vendidos por los entreguistas a la República Argentina a cambio de propiedades o "coimas" o bien para congraciarse con los vecinos. Incluso se ha sugerido en forma muy riesgosa y osada la anulación de algunos de los mencionados acuerdos o bien la recuperación a través de las armas. No se salva ni el propio Pinochet de las críticas contra los acuerdos con la República Argentina, por haber firmado el Tratado de Paz y Amistad de 1984, considerando que el mismo no sólo no era necesario y contrario a los intereses chilenos, sino que esa era la oportunidad de recuperar territorios "apropiados" ya que nuestro país se encontraba disminuida militarmente luego de la Guerra de las Malvinas.
Lo realmente preocupante es el impulso a través del cyberespacio de la recuperación por la fuerza de todo punto limítrofe en los que se hayan visto "perjudicados". Específicamente se ha propiciado esta medida en Lago del Desierto (fallo del Tribunal Arbitral Latinoamericano de Rio de Janeiro) y en los Hielos Continentales (aún sin resolución definitiva)
Y si de Guerra de Malvinas hablamos, no faltan las idolatrías hacia Margareth Thatcher, no por sus habilidades como dirigente, sino sólo por haber enviado la Task Force al Atlántico Sur sin titubear.
Es gracioso leer artículos en donde con altos aires de analistas políticos, determinan que el origen de los reiterados casos de corrupción que ha sufrido Chile durante la Concertación, es, entre otros, el ateísmo, la admiración que los entreguistas tienen por la Argentina y los acuerdos de integración y comerciales entre ambos países. Yendo a otro ámbito ajeno a lo político resulta por demás destacable que expongan como teoría que la culpa de la paupérrima historia futbolística chilena (y deportiva en general) se debe a la "contaminación” que sufren los deportistas chilenos con el aporte de jugadores argentinos en sus campeonatos que impiden dar lugar a las "promesas" juveniles, ensuciando la "hombría" chilena a través de las moda que han impuesto de darse besos en las mejillas cuando se saludan. Como si tal manifestación de afecto fuese causal de la poca identidad deportiva que ha sufrido Chile en su historia.....
Estas páginas web no constituyen casos aislados de algunas pocas personas resentidas. En algunos casos detrás de ellas existen pseudo corporaciones que agrupan a personas con los mismos deseos de segregación de sus vecinos, odio a las políticas de integración y pasividad entre la región y rechazo a los acuerdos limítrofes y disputas territoriales.
El Voluntario, Soberania Chile y otras, operan bajo el supuesto que sus vecinos son enemigos y por lo tanto, no se debe en ningún caso comerciar, intergar políticas, negociar ni incluso visitar dichos países.
Debemos estar advertidos respecto de este sentimiento ya instalado y cada vez mas significativo, para no tener sorpresas en el futuro respecto del apoyo con el que contamos en la región.
Y si de Guerra de Malvinas hablamos, no faltan las idolatrías hacia Margareth Thatcher, no por sus habilidades como dirigente, sino sólo por haber enviado la Task Force al Atlántico Sur sin titubear.
Es gracioso leer artículos en donde con altos aires de analistas políticos, determinan que el origen de los reiterados casos de corrupción que ha sufrido Chile durante la Concertación, es, entre otros, el ateísmo, la admiración que los entreguistas tienen por la Argentina y los acuerdos de integración y comerciales entre ambos países. Yendo a otro ámbito ajeno a lo político resulta por demás destacable que expongan como teoría que la culpa de la paupérrima historia futbolística chilena (y deportiva en general) se debe a la "contaminación” que sufren los deportistas chilenos con el aporte de jugadores argentinos en sus campeonatos que impiden dar lugar a las "promesas" juveniles, ensuciando la "hombría" chilena a través de las moda que han impuesto de darse besos en las mejillas cuando se saludan. Como si tal manifestación de afecto fuese causal de la poca identidad deportiva que ha sufrido Chile en su historia.....
Estas páginas web no constituyen casos aislados de algunas pocas personas resentidas. En algunos casos detrás de ellas existen pseudo corporaciones que agrupan a personas con los mismos deseos de segregación de sus vecinos, odio a las políticas de integración y pasividad entre la región y rechazo a los acuerdos limítrofes y disputas territoriales.
El Voluntario, Soberania Chile y otras, operan bajo el supuesto que sus vecinos son enemigos y por lo tanto, no se debe en ningún caso comerciar, intergar políticas, negociar ni incluso visitar dichos países.
Debemos estar advertidos respecto de este sentimiento ya instalado y cada vez mas significativo, para no tener sorpresas en el futuro respecto del apoyo con el que contamos en la región.
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